simon_pedestal
sábado, 30 de abril de 2011
Sitôt qu'on le touche, il résonne (XI) : Debaser.
Parece que se trata de una confesión en toda regla... ¡Qué sinceridad la de los Pixies!.
martes, 26 de abril de 2011
LOS ENAMORAMIENTOS (y otras tergiversaciones de la realidad), de JAVIER MARÍAS

A pesar de su título, en esta novela el amor o enamoramiento no está visto en su forma sentimental o como análisis emocional (convencional, digamos), sino desde el punto de vista de la reacción y las consecuencias que el enamoramiento, partiendo quizá de la volición de una sola persona, acarrea para el resto del mundo que nos circunda, en relación siempre con lo azaroso de los efectos no previstos y lo caótico de los motivos en general, que son constante en la obra de Javier Marías.
El tema, en definitiva, nos remite claramente a los temas y obsesiones típicos de la literatura de este autor: el amor (en sus distintas versiones: el conyugal, el idealizado o aparentemente imposible tras el que insistimos, el de conveniencia, el de sometimiento a alguien que no nos corresponde) no es sino punto de partida para el desfile de multitud de ideas de índole moral o más bien filosófica sobre el mundo y el papel del hombre en éste: la lealtad y la traición, la memoria de lo pasado y el olvido que lo carcome y lo iguala todo, la culpa y la impunidad, y sobre todo la búsqueda infructuosa de la verdad, que siempre es cambiante, multifacética e inalcanzable (lo que evidentemente la anula como principio).
Es un buceo en la conciencia humana a través de los distintos personajes que van reflexionando y dialogando. De aquí quizá es de dónde pueda provenir algún “reproche” a la novela. Cada personaje, aun perteneciendo todos ellos a la alta cultura (editora, profesores universitarios, el propio Rico) tienen exactamente el mismo estilo, usan un mismo lenguaje. Esto no es en sí una novedad en la obra de este autor. La omnipresencia de una sola conciencia, de un solo estilo que va enlazando historias e ideas está en la mayoría de sus novelas (a partir de Todas las almas, sobre todo). Pero en las anteriores esta voz usurpadora e insistente es el murmullo de la voz narradora que todo lo va acaparando bajo sus reflexiones, sus narraciones hipotéticas y su ir y venir por las ideas; de manera que es el narrador quien va hilando todas las historias y hasta los pensamientos de todos los demás personajes.
Sin embargo, en Los enamoramientos, esta voz se fragmenta en diálogos, que son tomados, digamos, desde fuera, omniscientemente, con lo que el resultado es que numerosos personajes hablan del mismo modo ( no ya filtrados por el narrador) y sostienen ideas semejantes, opinan igual y razonan igual sobre distintas cuestiones. Y esto, me parece, resta verosimilitud a lo contado; la ausencia total de polifonía (recordando a Bajtin), aparte de ser un rasgo de estilo del autor, en este caso puede hacer cojear la verdad de lo contado. Lo que, por otra parte, no ha de ser la propia intención del autor: quizá quiere que veamos el escenario, el trampantojo, para dar mayor universalidad a lo contado y “sacarnos” de algún modo de la historia como anécdota.
Llega incluso la narradora a darnos “instrucciones” para una interpretación verosímil:
"Luisa hablaba bastante bien, con no escaso vocabulario y con verbos que en el habla general son infrecuentes (...); al y al cabo era profesora universitaria, de Filología Inglesa,"
El tema, en definitiva, nos remite claramente a los temas y obsesiones típicos de la literatura de este autor: el amor (en sus distintas versiones: el conyugal, el idealizado o aparentemente imposible tras el que insistimos, el de conveniencia, el de sometimiento a alguien que no nos corresponde) no es sino punto de partida para el desfile de multitud de ideas de índole moral o más bien filosófica sobre el mundo y el papel del hombre en éste: la lealtad y la traición, la memoria de lo pasado y el olvido que lo carcome y lo iguala todo, la culpa y la impunidad, y sobre todo la búsqueda infructuosa de la verdad, que siempre es cambiante, multifacética e inalcanzable (lo que evidentemente la anula como principio).
Es un buceo en la conciencia humana a través de los distintos personajes que van reflexionando y dialogando. De aquí quizá es de dónde pueda provenir algún “reproche” a la novela. Cada personaje, aun perteneciendo todos ellos a la alta cultura (editora, profesores universitarios, el propio Rico) tienen exactamente el mismo estilo, usan un mismo lenguaje. Esto no es en sí una novedad en la obra de este autor. La omnipresencia de una sola conciencia, de un solo estilo que va enlazando historias e ideas está en la mayoría de sus novelas (a partir de Todas las almas, sobre todo). Pero en las anteriores esta voz usurpadora e insistente es el murmullo de la voz narradora que todo lo va acaparando bajo sus reflexiones, sus narraciones hipotéticas y su ir y venir por las ideas; de manera que es el narrador quien va hilando todas las historias y hasta los pensamientos de todos los demás personajes.
Sin embargo, en Los enamoramientos, esta voz se fragmenta en diálogos, que son tomados, digamos, desde fuera, omniscientemente, con lo que el resultado es que numerosos personajes hablan del mismo modo ( no ya filtrados por el narrador) y sostienen ideas semejantes, opinan igual y razonan igual sobre distintas cuestiones. Y esto, me parece, resta verosimilitud a lo contado; la ausencia total de polifonía (recordando a Bajtin), aparte de ser un rasgo de estilo del autor, en este caso puede hacer cojear la verdad de lo contado. Lo que, por otra parte, no ha de ser la propia intención del autor: quizá quiere que veamos el escenario, el trampantojo, para dar mayor universalidad a lo contado y “sacarnos” de algún modo de la historia como anécdota.
Llega incluso la narradora a darnos “instrucciones” para una interpretación verosímil:
"Luisa hablaba bastante bien, con no escaso vocabulario y con verbos que en el habla general son infrecuentes (...); al y al cabo era profesora universitaria, de Filología Inglesa,"
lo que sin duda choca y hasta resulta anticuado o "decimonónico". Pero como Marías no es novelista inocente ni principiante, prefiero creer que se trata más bien de un recurso consciente: el yo, la voz monocorde insiste en que veamos y apreciemos la ficción como tal, nos enseña el entramado porque no es lo principal. Importa más el engullirnos bajo su reflexión metafísica que todo lo inunda y todo lo lleva a un orden más general, el del acontecer y el sentir humanos.
Otra de las “pegas” irremediables a la novela podría ser el ya reiterado y tradicional cameo de Francisco Rico. Se trata de un tic deliberado del autor (en su afán de crear al personaje ficticio Rico, que sobreviva al erudito, al mortal, como nos anunció en su Discurso de Ingreso en la RAE), que puede permitirse el juego con el lector, sobre todo con el lector seguidor, que se regocija pensando: “ya está aquí Rico, con sus aspavientos y sus excentricidades” –para quienes hemos tenido el gusto de escucharle en persona, personaje totalmente fuera de lo verosímil, o al menos fuera de lo convencional-. Como juego del autor, bien, pero quizá poco atractivo y justificado narrativamente. No obstante, Javier Marías siempre ha sostenido una idea lúdica y cómplice de la literatura. Y, qué demonios, a estas alturas puede permitirse los juegos que le apetezcan, que todos le reiremos el guiño un poco al estilo Hitchcock.
No obstante, con ser los temas de la novela ya conocidos para sus lectores, Marías va siempre más allá, tuerce un poco más la visión, le da vuelta sobre sí misma (en una especie de escorzo), hasta agotar las posibles significaciones, implicaciones de la narración. Partiendo, como siempre, de la dudosa veracidad de cualquier acto narrado e incluso ocurrido (¿ocurrió lo que parece haber ocurrido?) Creo que el leitmotiv fundamental es la instigación de esa duda, en los personajes, y en el lector; el cuestionar hasta lo que más seguro y evidente parece, con todas las repercusiones que ello reporta: ¿qué es traición o qué lealtad?, por ejemplo. No prevalece lealtad sobre traición ni al revés: cada una ofrece su óptica paradójicamente, sin contradecirse en absoluto. Siempre dependerá del punto de vista adoptado para la conveniencia y la voluntad de quien las asume.
Y no sólo está el tema de la cambiante verdad, sino que también se hace fundamental el de la relevancia o trascendencia de lo humano. Los hechos se mueven entre el ingrato olvido y la borrosa memoria, por tanto forman parte de un todo alucinado o ilusorio. Recordemos un fragmento de Borges, en El Hacedor, que creo puede iluminar esta idea:
No obstante, con ser los temas de la novela ya conocidos para sus lectores, Marías va siempre más allá, tuerce un poco más la visión, le da vuelta sobre sí misma (en una especie de escorzo), hasta agotar las posibles significaciones, implicaciones de la narración. Partiendo, como siempre, de la dudosa veracidad de cualquier acto narrado e incluso ocurrido (¿ocurrió lo que parece haber ocurrido?) Creo que el leitmotiv fundamental es la instigación de esa duda, en los personajes, y en el lector; el cuestionar hasta lo que más seguro y evidente parece, con todas las repercusiones que ello reporta: ¿qué es traición o qué lealtad?, por ejemplo. No prevalece lealtad sobre traición ni al revés: cada una ofrece su óptica paradójicamente, sin contradecirse en absoluto. Siempre dependerá del punto de vista adoptado para la conveniencia y la voluntad de quien las asume.
Y no sólo está el tema de la cambiante verdad, sino que también se hace fundamental el de la relevancia o trascendencia de lo humano. Los hechos se mueven entre el ingrato olvido y la borrosa memoria, por tanto forman parte de un todo alucinado o ilusorio. Recordemos un fragmento de Borges, en El Hacedor, que creo puede iluminar esta idea:
“Don Quijote –que ya no es Don Quijote sino un rey de los ciclos del Indostán- intuye ante el cadáver del enemigo que matar y engendrar son actos divinos o mágicos que notoriamente trascienden la condición humana. Sabe que el muerto es ilusorio como lo son la espada sangrienta que le pesa en la mano y él mismo y toda su vida pretérita y los vastos dioses y el universo.” ( “Un problema”, de El Hacedor de J.L.Borges)
En el caso de Javier Marías podríamos decir, con Borges, da igual el crimen , la traición y el dolor, todo es igualmente ilusorio y todo se desvanece, se acaba diluyendo en la borrosa memoria de los hombres. El azar y el olvido dentro de la gran rueda del mundo son quienes adelgazan lo ocurrido y su relevancia, y ocultan su memoria para tiempos venideros.
Y si esa es la condición del hombre en el mundo (la duda, lo ilusorio, la dudosa memoria, la inexistente verdad), el amor o enamoramiento no hace sino empeorarlo y torcerlo todo aún más, como leemos en el cierre de la novela (auténtica definición del hecho amoroso):
Y si esa es la condición del hombre en el mundo (la duda, lo ilusorio, la dudosa memoria, la inexistente verdad), el amor o enamoramiento no hace sino empeorarlo y torcerlo todo aún más, como leemos en el cierre de la novela (auténtica definición del hecho amoroso):
“Es verdad que cuando nos atrapa la tela de araña –entre el primer azar y el segundo- fantaseamos sin límites y a la vez nos conformamos con cualquier migaja, con oírlo a él –como a ese tiempo entre azares, es lo mismo-, con olerlo, con vislumbrarlo, con presentirlo, con que aún esté en nuestro horizonte y no haya desaparecido del todo, con que aún no se vea a lo lejos la polvareda de sus pies que van huyendo”.
No entiendo a quienes ven una trama pueril o excesivamente sencilla (http://lector-malherido.blogspot.com/2011/04/los-enamoramientos-de-javier-marias.html) incluso decimonónica (una de las razones esgrimida es la “escucha a través de la puerta”, lo que cualquier conocedor de la obra de este autor reconoce como una constante, el “overhear” sobre el que reflexiona en “Todas las almas”). Como de costumbre en Marías, la trama se adelgaza, no importa, es punto de partida y puente hacia la construcción narrativa posterior, de mayor alcance estético que el mero enlace de historias bien engarzadas en sus causas y efectos.
Por el contrario, la búsqueda del autor está en esa periferia de lo contado, en lo que surge de inapresable a través de las pequeñas y corrientes vidas de sus personajes, y en discurrir y jugar con ello.
No entiendo a quienes ven una trama pueril o excesivamente sencilla (http://lector-malherido.blogspot.com/2011/04/los-enamoramientos-de-javier-marias.html) incluso decimonónica (una de las razones esgrimida es la “escucha a través de la puerta”, lo que cualquier conocedor de la obra de este autor reconoce como una constante, el “overhear” sobre el que reflexiona en “Todas las almas”). Como de costumbre en Marías, la trama se adelgaza, no importa, es punto de partida y puente hacia la construcción narrativa posterior, de mayor alcance estético que el mero enlace de historias bien engarzadas en sus causas y efectos.
Por el contrario, la búsqueda del autor está en esa periferia de lo contado, en lo que surge de inapresable a través de las pequeñas y corrientes vidas de sus personajes, y en discurrir y jugar con ello.
Los enamoramientos constituyen, pues, otro puente que nos tiende Javier Marías hacia la reflexión y la duda, hacia el cuestionamiento de lo que puede parecer incuestionable y nos sumerge en su proverbial estilo envolvente, añadiendo un eslabón más a la cadena de ese mundo narrativo único y unitario, que lleva cuarenta años desgranando.
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Los enamoramientos
lunes, 25 de abril de 2011
Que lo limpia de barro y lo cuelga del cielo (X): Pelé.
Dicen que Pelé provocaba auténtica psicosis en los defensas y porteros contra los que se enfrentaba, muchos de los cuales al final de los partidos se convertían en sus más fervorosos fanáticos. A Stan, en concreto, célebre defensa central de la selección sueca del 58, Pelé le pegó tantos pases, regates, y caños en un mismo encuentro... que se le fue la olla al colega, y muchos años después aún le escribía cordialmente pero con evidentes síntomas de personalidad esquizo-paranoide.
-1ª Carta:
Querido Pelé, te escribí pero sigues sin contestarme. Te di mi número del móvil, del busca, y el de casa en la parte de abajo [de la carta]. Te escribí dos cartas en otoño, no debiste recibirlas. Seguramente hubo un problema en la oficina de correos o algo parecido. A veces escribo las direcciones demasiado borrosas cuando las pongo ¡Bueno, qué más da! ¿Que hay de nuevo, tío? ¿Cómo esta tu hija? Mi novia también está embarazada, voy a ser padre. Si es niña, ¿Sabes cómo la llamaré? La llamaré Kelly. Leí lo de tu tío Pelli, lo siento. Tuve un amigo que se suicidó por una puta que no le quería. Sé que probablemente oigas esto todos los días, pero soy tu mayor fan. Me enteré de la mierda de papel que hiciste en Evasión o Victoria. Tengo la habitación llena de pósters y fotos tuyas, tío. Me encantó lo que le hiciste al portero de Uruguay en el Mundial del 70 (dicen que lo dejaste para sanatorio). Sea como sea, espero que recibas esto, contéstame sólo para charlar.
Sinceramente tuyo, tu mayor fan
Stan
(Ahora suena el estribillo de Elton John):
Mis lágrimas se vuelven frías y me pregunto ¿por qué me habré levantado de la cama?
La lluvia de la mañana nubla mi ventana y no puedo ver nada. Y aunque podría verlo todo gris, tu póster en la pared me recuerda que no todo está tan mal...
-2ª Carta:
Querido Pelé, aún no me has llamado o escrito, espero que tengas la oportunidad.
No estoy enfadado, solo pienso que es mierda que no contestes a los defensas que (aunque intentamos quitarte el balón y evitar que brilles) somos también tus mejores fans. No quisiste hablarme después del partido, sé que no tenías por qué, pero podrías haber dedicado un autógrafo a Matthew. Es mi hermano pequeño, tío, sólo tiene seis años. Esperamos en la fría puerta del vestuario por ti durante cuatro horas y simplemente dijiste: No. Eso es una mierda, tío, eres su puto ídolo. Quiere ser exactamente como tú (se tiñe hasta la cara con betún), te admira más que yo. No estoy enfadado, pero simplemente no me gusta que me mientan ¿Te acuerdas cuando nos enfrentamos y me diste la del tigre? Me dijiste que si te escribía, me contestarías. Ves, soy como tú tampoco llegué a conocer a mi padre. Él siempre pegaba y maltrataba a mamá. Me puedo identificar con lo que haces en tus jugadas. Así que, cuando tengo un mal día, me pierdo y pongo los vídeos, porque realmente no tengo nada en ninguna parte. Así que toda esa mierda me ayuda cuando estoy deprimido, incluso tengo un tatuaje con tu nombre a lo ancho de mi pecho. A veces, incluso me corto para ver cuanto sangra, es como adrenalina, el dolor es como una droga para mí. Sabes, todo lo que haces es fútbol de verdad, y te respeto como juegas. Mi novia está celosa porque hablo todo el tiempo de tí, pero ella no te conoce como yo te conozco, Pelé, nadie lo hace. Ella no sabe lo que fue el crecer para gente como nosotros. Me tienes que llamar, tío, si no seré el mayor fan que perderás entre los defensas.
Sinceramente tuyo, Stan.
PD: Deberíamos ser amigos y vernos, tío.
(Elton John, de nuevo suena el estribillo)
-3ª carta:
Querido señor Soy-demasiado-guay-para-llamar-o-escribir-a-mis-fans, este será el último paquete que le mande a tu culo. Ya han pasado seis meses y ni una palabra tuya ¿No me lo merezco? Sé que recibiste mis dos últimas cartas, escribí la dirección perfectamente. Asi que te envío mi propio vídeo, espero que lo veas. Ahora mismo voy en coche, voy a 190 por la autopista. Hey Pelé, me he bebido una botella de vodka ¿Me retas a conducir? ¿Conoces aquella canción de Phil Collins "In the air tonight"? ¿Sobre ese tío que podría haber salvado a otro tío de ahogarse? ¡Pero no lo hizo! Después Phil lo entendió todo, despues en su concierto lo encontró. Eso es de alguna forma como lo de ahora. Tu podías haberme salvado de ahogarme. Ahora es demasiado tarde. Estoy inflado de calmantes y ahora estoy algo mareado. Y todo lo que quería era una mísera carta o una llamada. Espero que sepas que he arrancado todas tus fotos de la pared. Te quiero Pelé, podíamos haber sido amigos y haber quedado para vernos. Piensa en ello. Lo has arruinado todo ahora ¡Espero que no puedas dormir y sueñes con ello! Y cuando sueñes ¡¡Espero que no puedas dormir y que grites sobre ello!!! ¡¡¡¡Espero que tu conciencia te vigile y que no puedas respirar pensando en mí!!!!
(Este trocito que viene ahora parece teatro de doble personalidad)
Ves, Pelé (voz femenina: ¡¡aaahhhh!!) ¡¡Cállate puta!! ¡¡Intento hablar!!
Hey, Pelé, esa es mi novia en el maletero. Pero no la he degollado, solo la he atado
No soy como tú de cabrón. ¡¡Porque si se sofoca, sufrirá más y morirá también!!
Bueno, me tengo que ir, estoy cerca del puente ya . Oh mierda, se me olvidaba, ¿cómo cojones te voy a mandar esto? Ya sé, lo grabaré en videocámara (chirriar de ruedas, el coche cae al agua)
(Elton John, otra vez con su estribillo)
-Tardía y frívola respuesta por carta de Pelé:
Querido Stan:
Tenía la intención de escribirte antes pero he estado muy ocupado volviendo locos a los defensas de medio mundo. Dijiste que tu novia está embarazada, ¿de cuantos meses está? Mira, me siento halagado que quieras llamar a tu hija por ese nombre. Y aquí tienes un autógrafo para tu hermano, se lo escribí en una camiseta de la selección de fútbol de Brasil. Siento haberte regateado aquel día de la final unas 56 veces (de las cuales unas 34 o 35 fueron con caño incluido), no te ví... la verdad. No pienses que hice esa mierda adrede para joderte ¿Y qué es esa mierda sobre que te gusta cortarte las muñecas? Sólo hago esas jugadas de cachondeo, tío, venga, ¿estas tonto o qué? Tienes problemas, y creo que necesitas que alguien te ayude. Y te sujete el culo mientras te balanceas al borde del precipicio ¿Y qué es esa estupidez de que deberíamos ser amigos y vernos? Ese tipo de rollo hace que no quiera verte. Realmente creo que tú y tu novia os necesitáis el uno al otro. Quizá sólo necesites tratarla mejor. Espero que llegues a leer esta carta. Sólo espero que te llegue a tiempo antes de que te hagas daño a ti mismo. Pienso que seguro que estás bien, sólo si te relajas un poco. Estoy contento de que te inspiren mis jugadas Stan, pero ¿Por qué coño eres tan obsesivo? Intenta entender que te quiero como rival y como fan. Yo simplemente no quiero que cometas ninguna gilipollez.
Vi una historia en las noticias hace unas semanas atrás que me dejó helado...
Un nota estaba borracho y cayó con su coche por un puente. Y su novia estaba en el maletero y estaba embarazada de un niño. Y en el coche encontraron una cinta de vídeo con mis goles pero no decía para quién era. Piensa en ello.......su nombre era.........eras tú.
¡Mierda!
PD (de Niño Pedante): En algunos grandes futbolistas hay una especie de malicioso regusto por la humillación física y psíquica de los contrarios a los que se enfrentan. Pelé tenía tela de guasa... a la gran mayoría de los defensas rivales los destrozaba hasta sin tocar el balón; y a los porteros (incluso a los más altos) gustaba de meterles goles de vaselina: la vaselina, cuchara, palanca, sombrero, jopeada, globito o píque en el contexto del fútbol es un disparo suave con trayectoria muy curva que hace volar la pelota por encima de uno o varios jugadores contrarios, o sobre el portero para convertir un gol. (Wikipedia Dixit ¡Te alabamos, oh Wiki!)
No os podeis imaginar cómo era el cuartito que el portero de la selección uruguaya del 70 le tenía dedicado a Pelé en su apacible quinta de las afueras de Montevideo... múltiples cerraduras para evitar profanaciones, pósters de Pelé arañados que recubrían hasta los techos, un altar de santería y magia negra lleno de fotos violentadas, muñequitos de vudú de la canarinha con alfileres clavados hasta en sus pequeñas axilas de barro, paredes llenas de maldiciones y mantras malignos, y en la pantalla de un viejo televisor (marca Inter) la contínua repetición del gol que nunca llegó a meterle... pero que le destrozó el cuerpo y la mente.
domingo, 24 de abril de 2011
Tened compasión de mí, al menos vosotros mis seguidores blogueros (II): Henry David Thoureau.
"Alguna vez tuve un blog en blogger, un correo electrónico g-mail asociado, y una cuenta en google, y todavía sigo buscándolos. He interrogado a muchos internautas; uno recordaba algún post de los que yo había escrito en aquel extraño blog, otro creyó ver mi perfil en su página, otro había oido la señal de mi google alarm... y todos compartían mi ansiedad."
Walden o la vida en los bosques de la blogosfera. Henry David Thoureau, 1854.
martes, 19 de abril de 2011
Que lo limpia de barro y lo cuelga del cielo (IX): Maradona.
Maradona.
El Fútbol como voluntad y representación.
"La forma de la aparición de mi fútbol es sólo el presente, no el pasado ni el porvenir; éstos no existen más que para el concepto y por el encadenamiento de la conciencia, sometida al principio de razón. Nadie ha jugado a fútbol en el pasado, nadie jugará en el futuro: el presente es la forma de todo mi fútbol, es una posesión que ningún mal puede arrebatarme...
El tiempo es como un círculo que girara infinitamente: el arco que desciende es el fútbol pasado, el que asciende es el porvenir; arriba hay un punto indivisible que toca la tangente y es el ahora. Inmóvil como lo tangente, ese inextenso punto marca el contacto del balón, cuya forma es el tiempo, con el futbolista, que carece de forma porque no pertenece a lo conocible y es previa condición del conocimiento"
Si a veces me he creido desdichado, ello se debe a una confusión a un error. Me he tomado por otro, verbigracia por un jugador suplente que no puede llegar a ser titular, o por el acusado de un proceso por dopaje, o por el futbolista a quien ese entrenador desdeña; o por el lesionado que no puede saltar al terreno de juego, o por otros jugadores que adolecen de análogas miserias. No he sido esos futbolistas: ello a lo sumo han sido las telas de las equipaciones que he vestido y que he desechado. ¿Quién soy realmente? Soy el autor de El Fútbol como voluntad y representación, soy el que le ha dado una respuesta al enigma del Fútbol, que ocupará a los filósofos futboleros de los siglos futuros. Ese soy yo, ¿y quién podría discutirlo en los años que aún me quedan de vida?"
¿Sabrá Maradona que ser un genio del fútbol es algo tan ilusorio como ser un futbolista lesionado o un jugador desdeñado por su entrenador o un jugador ya retirado? ¿Sabrá que negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos?
Disfruten sus jugadas, cuya única forma es el presente, y además envueltas en esta música hipnótica y extraña que la acompaña. El mejor jugador del mundo para Simón el Estili(s)ta... La bruja pelleja se rinde ante el Maradona genio y se marcha en retirada. Pero antes de huir, se gira, y le grita: ¡Volveré, greñudo, volveré!.
viernes, 15 de abril de 2011
Niños pedantes celuloidos (V) : El joven George Bailey.
Era un niño pedante, pero tenía un corazón enorme.
Casi no puedo escribir sobre él porque se me pone un nudo en la garganta (no puedo evitarlo).
Es la primera película de la que guardo recuerdo. Unos niños juegan en la superficie de hielo de un lago congelado.
jueves, 14 de abril de 2011
Sitôt qu'on le touche, il résonne (X) : Fools Gold.
« ¿Cómo llamar al oro?
Lo llamarás Fuego de Aegir, y Agujas de Glasir, Pelo de Sif, Lágrimas de Freyja, Habla y Voz y Palabra de Gigantes, Gota de Draupnir y lluvia o Aguacero de Draupnir, Rescate de la Nutria, Simiente de Fyris, Fuego de todas las Aguas y de la Mano, Piedra y Arrecife o Resplandor de la Mano.»
Skáldskaparmál (XXXII).
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